Al escuchar sus primeras palabras, percibí a un líder espiritual y humilde. Dos características indispensables para un líder de esta iglesia, es imposible llevar tamaña responsabilidad, sin tener la absoluta dependencia de nuestro Padre Celestial, y humildad para aceptar una gran responsabilidad que sin dudas traerá muchísimos sinsabores, y necesaria para escuchar lo que la iglesia y el mundo necesitan en este siglo XXI.
Sudamérica un continente comprometido absolutamente con la misión, celebra la elección de un presidente que ha sido misionero en varias partes del mundo y cuya principal preocupación es terminar la tarea de evangelización. Un líder que conoce Sudamérica, y comparte las preocupaciones de la hermandad de Sudamérica, de contacto afable y cercano.  Creo que la este líder sin lugar a dudas representa el espíritu de esta iglesia y especialmente de esta parte del mundo.
Me imagino que muchos se estarán preguntando de qué manera este nuevo líder va a influir en Sudamérica, pero creo que la pregunta  es cómo yo, como miembro de esta iglesia, voy a aportar  en la misión Adventista, la visión de un líder es muy importante, pero un visión correcta, sin el compromiso de los liderados no nos llevará muy lejos. Dios nos ha dado un nuevo líder, pero Dios necesita de nuestro compromiso para llevar adelante la gran tarea.
Pr. Edgar Bosisio Honorato – Director de Comunicación y Nuevo Tiempo en Chile